Tu nacimiento, Mateo

Desde pequeñita soñaba con algún día ser madre. Eso sí, decía que adoptaría a mis hijos, pues siempre he tenido un miedo terrible al parto. Historias horribles, llenas de dolor y sufrimiento llenaban mi cabeza. Hace un año me quedé embarazada, y conforme fue avanzando el periodo de gestación, mis fantasmas se fueron esfumando. Por supuesto no fue arte de magia. Una buena praparación al parto, una matrona que me inspira paz y confianza y la lectura de relatos de mujeres fuertes y valientes que dan a luz como el mayor de los milagros, hicieron el resto. Hoy, quiero ser como ellas, y compartir con vosotros el día más feliz de mi vida. El día de:

Tu nacimiento, Mateo

10015157_10202847596085442_4117808568859361234_n

El último mes se hizo interminable, teníamos unas ganas locas de conocerte. Se convirtió en rutina empezar con contracciones después de cenar, que cesaban al par de horas. Cuando paraban las molestias pensábamos, otro día más sin ver tu carita. Al amanecer, siempre la misma pregunta: ¿será hoy…? Cuando nos metemos en la cama la madrugada del 26 de abril, no imaginamos que, al fin, hoy sería el gran día. Es viernes, y a la 1 de la madrugada, rendidos, nos metemos en la cama. Tu papá se queda dormido y yo empiezo con contracciones, suaves, similares a las de unos días atrás. No me alarmo. Pienso que no son más que las que me dan cada noche, así que intento relajarme. Pero esta vez es diferente. Imposible dormir, no tanto por las molestias, sino porque algo me dice que estás cada vez más cerca. Siento constantemente muchas ganas de orinar, por los nervios y porque tu cabecita cada vez hace más presión sobre mi vientre. A las 3.30 decido despertar a papá, estoy muy inquieta. A él le sorprende que le despierte, e inmediatamente me dice: Cariño, ¡hoy es el día, estamos de parto! Le digo, “ojalá”. Aún no podía creer sus palabras. 9 meses esperándote y, ¿al fin sería hoy el día? No podíamos estar más felices. Nos abrazamos y repetimos nuestra frase: “Todo va a salir bien”. Aún así, incrédula, nos ponemos a contar las contracciones. Me sorprendo al saber que son muy rítmicas y frecuentes. Cada 5 minutos y cada vez más intensas. Papá y yo nos miramos, sonreímos y le pido que vaya sacando la pelota de pìlates, que esta vez va enserio. Me siento en la pelota y controlo el dolor según me enseñaron en las clases de preparación al parto. Mientras, papá me graba en video para tener un recuerdo de este momento tan grandioso. Nuestra intención es permanecer en casa el mayor tiempo posible, a la luz de las velas, con nuestra música y disfrutando en la intimidad de este precioso momento, pero de repente, voy al servicio y veo sangre que sale de dentro de mí. Me asusto y le pido a papá que vayamos urgentemente al hospital. No me gusta la sangre y creo que algo va mal. Nos montamos en el coche. Suena la banda sonora de Titanic que tantas veces había escuchado pensando en cómo sería tu llegada. Papá me tranquiliza: “todo va a salir bien.” Le digo que nos demos prisa porque no me gusta la sangre. Las contracciones en el coche ya son bastante intensas, y papá sube la música en cada una de ellas. Cada vez que cesan, sonreímos. “¡¡Qué cerca estás Mateo!!”. Llegamos al Hospital Clínico a las 5.30am. Lo primero que digo es, creo que estoy de parto y estoy sangrando, así que mírenme rápido, por favor. Enseguida me atienden y me dicen, tranquila, estás de parto, y la sangre es porque has expulsado el tapón mucoso, es completamente normal. -¡vaya, de haberlo sabido nos hubiéramos quedado más tiempo en casa! Se me fisura un poco la bolsa, pero como tengo contracciones muy frecuentes, no hace falta inducir. Me hacen la primera exploración, y me dicen, has dilatado más de 3 cm., si quieres te ponemos ya la epidural. Y pienso, ¿ya? Si esto no ha hecho más que empezar. Aún puedo aguantar mucho, y necesito saber que se siente. Nos trasladan a una habitación de dilatación, les pedimos la pelota de pilates y esperamos pacientemente. Mediante un monitor podemos escuchar el corazón de Mateo y además vemos como mis contracciones se van haciendo más y más intensas. Sentada en la pelota me recuesto sobre tu padre. Se siente orgulloso de mí, y eso me hace sentirme fuerte, muy fuerte. Entre contracción y contracción intento recordar otros relatos de nacimientos que había leído en el blog de Amanda. Me recuerdan que yo también soy fuerte, que puedo conseguirlo. Me siento con ánimo, incluso privilegiada por estar dando paso a nueva vida que está saliendo desde lo más profundo de mi ser. Papá no se cansa de decirme lo orgulloso que está de mi, lo bien que lo estoy haciendo. Cuento hasta 10 y se acaba la contracción. A la espera de la siguiente, seguimos grabando y haciendo fotos para tener siempre presentes este gran momento. Me encuentro bien y eso que el dolor cada vez es más profundo. Ahora ya no solo me duele el bajo vientre, también la parte baja de la espalda y siento cómo ligeramente mis caderas se van abriendo. Cada contracción, es una menos, unos minutos menos para verte, al fin, mi niño. Entra de nuevo una matrona, y me dice que ya he dilatado 7 cm. Son las 9.30 de la mañana. Me sorprendo a mí misma, y aunque sé que puedo aguantar un poco más, el parto está cerca y no quiero llegar sin epidural. Además, me dicen que avise con tiempo porque hay que ir llamando al anestesista. Le digo que le vayan avisando. Llega en media hora y me llevan a quirófano para pincharme. Me separo de papá unos segundos, y noto que sin él, me siento más débil. Dos anestesias locales, un catéter, y tres contracciones muy potentes después, llega la epidural. Me llevan de nuevo con papá, vuelvo a estar tranquila. La epidural poco a poco empieza a hacer efecto. Ya no siento nada de dolor, apenas un poco de presión en la tripa, aunque tengo movilidad en las piernas y los pies. El ritmo de las contracciones no disminuye, todo va bien. Son las 11 y ya he dilatado los 10 cm. Le digo a papá, ¡qué fácil, ya está, en nada veremos a Mateo! Entra una matrona y me dice, no tan deprisa, tu bebé está muy arriba, hay que empujar. Yo no siento ganas de empujar, pero sigo sus indicaciones. Boca arriba, de lado, me dicen que empuje como si tuviera un globo en la boca que no quiero inflar. Papá empuja y sopla conmigo, me agarra fuerte la mano. Así pasan 3 horas, y me dicen que Mateo sigue muy arriba, que en breve “hay que resolver”. Llevo muchas horas empujando y a Mateo le empieza a faltar oxígeno. Empiezo a notar que el efecto de la epidural se está yendo, y ante la incertidumbre de llegar a quirófano, para resolver, pido la epidural insistentemente. No quiero llegar a paritorio sin anestesia. Me dicen que está con otra parturienta y que vendrá lo antes posible. Yo cada vez siento las contracciones más fuertes. Enseguida llega otra matrona, tenemos que ir a paritorio ya. Una vez allí, tumbada en la camilla, noto que papá no está conmigo. Entonces me pongo muy nerviosa. No entiendo que pasa, y allí no paran de entrar médicos “por si acaso”. Estaban todos, menos el anestesista, y yo me sentía muy sola sin tu papá. Me empiezo a descontrolar y me dicen que estoy empujando mal, que como siga así, instrumental o cesárea, que aún no saben. Del anestesista, ni rastro. Le vuelven a llamar. Dice que viene en 5 minutos. Me agobia el quirófano. Mucha luz, muchos instrumentos, muchas voces decidiendo como “resolver”. Me pongo a gritar por primera vez. Ya no sirven mis respiraciones, estoy fuera de mí. En el pasillo, tu padre grita con firmeza palabras de ánimo. “Venga amor, puedes hacerlo”. Le oigo, y me pregunto por qué no le dejan pasar. Algo está yendo mal. Lo más difícil había ido tan bien…¿Qué estaba pasando? Les pido que no me toquen hasta que no llegue el anestesista. Me dicen que mientras, me van lavando la zona. Echan agua fría y me quejo. “¿Sientes el agua fría?, entonces no tienes nada de anestesia.” Al fin llega el esperado anestesista. Me aplica más epidural en la vía, y me dicen, ya está, ahora sí hay que actuar. Pero la epidural tarda en hacer efecto unos 15-20 min. Así que me resigno, no hay opción, hay que “resolver” sin anestesia. Entonces veo unas grandes pinzas y escucho la palabra fórceps. Me desespero y comienzo de nuevo a gritar. Me dicen que aguante que será rápido. Y es verdad, fue rápido. Solo 15 minutos después de haber entrado en el paritorio Mateo asoma su cabecita. Son las 14.50, te oigo llorar, estás llenito de sangre y muy, muy caliente. Te ponen sobre mi pecho. Llaman a papá para que pase y corta el cordón umbilical. Respiras por primera vez. ¡Al fin estamos los tres juntos! Nos ponemos a llorar. Papá tenía razón “todo ha salido bien.” Mateo está encima de mí y con su pequeña manita aprieta fuerte el dedo de papá. Ya nada nunca podrá separarnos. Entonces me doy cuenta de que absolutamente todo, ha merecido la pena. Habría hecho esto por ti, una y mil veces.

(26 de Abril de 2014)1175059_643690039043302_2532989599836427272_n

 

 

 

 

Anuncios

Pizza exquisita con gorgonzola y piña

20140803_222302

Se va acercando el fin de semana, y ¿a quién no le apetece comer una pizza con los amigos o, viendo una película en casa? Esta receta es un acierto seguro. Hace unos días vinieron a casa unos amigos y les hice varias pizzas, esta entre ellas. Una amiga dijo que no le gustaba el queso, y pensé…ufff! pues esta no la va ni a probar. Pero, ¡que va! En cuanto la probó cambió de idea.

QUÉ NECESITAS

-PARA LA MASA:

20140803_210535 -200gr. de agua

-50 gr. de aceite

-1 cucharadita y media de sal

-La mitad de un paquetito como el que se muestra en la foto de levadura fresca.

-400 gr. de harina

-Un molde redondo de 30 cm de diámetro

-RESTO DE INGREDIENTES:

20140803_212358– La mitad de un paquete como estos de mozzarella fresca

-100 gr. de queso gorgonzola

-1 ó 2 dientes de ajo cortados en finas láminas

-4 rodajas de piña, natural o en bote. Si es natural procura que sea muy dulce

-1 cucharada de aceite oliva virgen

-Pimienta recién molida

NOTA:

-La levadura fresca la encontrarás en la zona frigorífica de cualquier supermercado. Cuidado porque tienen muy poco margen de fecha de caducidad. Si lo prefieres, también puedes usar medio sobre de levadura panificable. La ventaja de esta última es que siempre la podrás tener disponible en tu despensa. Eso sí, el sabor de la levadura fresca es incomparable.

-El molde para pizza lo puedes encontrar en ferreterías, en grandes almacenes, o si los chinos de tu barrio son apañados, también lo tendrán.

ELABORACIÓN DE LA MASA  CON THERMOMIX:

*Antes de nada, precalienta el horno a 250º

1. Vierte el agua, el aceite y la sal en el vaso y programa 1 min., temperatura 40º

2. Desmenuza la levadura y añadela junto a la harina.

3. Deja que la máquina haga el resto. Programa 3 minutos a velocidad espiga para que quede bien amasado.

*Si la masa esta demasiado elástica y se pega a las manos, le falta harina. Ve añadiendo poco a poco.

*Si por el contrario está muy seca y no queda uniforme, sino que se forman bolitas de harita, añade agua. Aunque si empleas las medidas exactas, la masa debe salir en su punto perfecto.

4. A continuación expande unas gotitas de aceite por el molde, para que la base no se pegue.

5.Coge la mitad de la masa, haz una bola,  y después comienza a aplastarla. Yo la amaso sin la ayuda del rodillo, simplemente extendiéndola por toda la superficie con las manos.

ELABORACIÓN DE LA MASA SIN THERMOMIX:

1. Mezcla todos los ingredientes en un recipiente y amasa unos 10 minutos hasta conseguir una mezcla homogénea.

2. Coge la mitad de la masa, haz una bola,  y después comienza a aplastarla. Yo la amaso sin la ayuda del rodillo, simplemente extendiéndola por toda la superficie con las manos.

20140803_212020

Una vez que tengamos la masa le iremos añadiendo los ingredientes:

1. Primero extiende sobre la masa la mozzarella, después el gorgonzola, el ajo y la piña. Es importante que sigas el orden porque los ingredientes de abajo requieren ser más cocinados.

2. Reparte la cucharada de aceite por encima, y a continuación sazona con pimienta recién molida.

20140803_212927

Ahora, 15 minutos al horno a una temperatura de 225º. La base debe estar crujiente y dorada, pero no la dejes demasiado tiempo, o perderá sabor. Antes de sacarla, comprueba que los quesos han comenzado a burbujear.

Con la otra mitad de la masa puedes hacer otra igual, o envolverla en papel de plástico hecha una bola y meterla en el congelador, a la espera de la próxima receta de pizza :).

¡Espero que disfrutéis de esta delicia! Ya me contaréis que os parece. En mi casa, es nuestra favorita.

Si te ha gustado dale a “seguir” en mi página de facebook  https://www.facebook.com/blogvictoriamoradell

O sígueme en:

Instagram http://www.instagram.com/todovaasalirbien

Pinterest http://www.pinterest.com/victoriamoradel

Twitter @victoriamoradel

¡¡Muchas gracias!!!  ¡¡¡Hasta pronto!!!

 

 

 

Everyday I love you more

20140805_174722

Rubén pasa muchas horas trabajando en su estudio, y quise regalarle algo para que las horas le fueran más amenas. Ahora luce de otra manera :),

20140806_174252

Comparto el diseño en PDF para que puedas hacerlo tú mismo, y así poder tener un detalle con esa persona a la que tanto quieres.

Para imprimir la lámina pulsa aquí: EVERYDAYILOVEYOUMORE

CONSEJOS:

1. El diseño es de 15X20, así que tu marco ha de tener las mismas dimensiones.

2. Si el marco es muy simple puedes ponerle algunas pegatinas y quedará mucho más alegre.

¡Que lo disfrutéis!

Si te ha gustado dale a “seguir” en mi página de facebook  https://www.facebook.com/blogvictoriamoradell

O sígueme en:

Instagram http://www.instagram.com/todovaasalirbien

Pinterest http://www.pinterest.com/victoriamoradel

Twitter @victoriamoradel

¡¡Muchas gracias!!!  ¡¡¡Hasta pronto!!!

 

 

Preciosas flores de papel crepé

20140804_141608

Hace tiempo que quería hacer flores, y al final me he decantado por hacerlas de papel crepé, también conocido como papel pinocho. El resultado ha sido espectacular. En 8 pasos podrás hacerlas tú mismo y tardarás solo 2 minutos.

1. Corta 4 trozos de papel crepé en forma rectangular, y ponlos uno a uno encima de otro. Cuántas más capas tengas, más frondosa será tu flor. El tamaño de tus rectángulos condicionará el de la flor.

2. Ve haciendo plieges desde el lado más corto de tu rectángulo.

3. Continúa hasta haber plegado por completo los 4 trozos rectangulares.

4.Recorta los bordes haciendo una punta redondeada, que serán los vértices de tu flor.

5. Átala por el medio con una cuerda. Prevé que sea lo suficientemente larga para después poder colgarla o sujetarla donde prefieras.

6. Pónlo de canto y empieza a separar los pliegues.

7.Después, separa las capas, una a una, comenzando por las que tienes más arriba.

8. Ve dándole la forma que más te guste.

9. ¡Y ya está! Lista para adornar lo que quieras.

Se me ocurren mil maneras de utilizarlas. Una de ellas, para decorar regalos. Tengo que hacer uno muy especial, y creo que la presentación puede ayudarme a que así sea. Solo con ver su cara cuando los vea, sin ni siquiera abrirlos, sabré que ha merecido la pena.

NOTA: La cuerda que cuelga de la flor puedes atarla, a su vez, a otra cuerda que haga una cruz alrededor del regalo.20140804_19505520140804_163931   20140804_163916

20140804_164105

También las puedes utilizar para decorar habitaciones infantiles,

Copia de 20140803_204738

como centro de mesa,

20140804_132941

o simplemente para decorar algún rincón de tu hogar.

20140804_112707

Para darles aún más realismo, se me ocurrió utilizar palillos de los que se utilizan para hacer pinchos de barbacoa, y clavarlos a las flores.

20140804_141608

Las puse en un tarro de cristal, y para que no se viera la parte enrroscable, até la misma cuerda que utilicé para decorar los regalos, en la parte superior.

20140804_141644

Será un regalo para una amiga que veré este fin de semana, seguro que le encantarán.

Si te ha gustado dale a “seguir” en mi página de facebook  https://www.facebook.com/blogvictoriamoradell

O sígueme en:

Instagram http://www.instagram.com/todovaasalirbien

Pinterest http://www.pinterest.com/victoriamoradel

Twitter @victoriamoradel

¡¡Muchas gracias!!!  ¡¡¡Hasta pronto!!!

Haz un pequeño jardín de plantas comestibles en tu cocina

Las plantas también tiene cabida en la cocina, y no solo eso, personalmente es uno de los lugares donde más me gustan que estén. No solo llenarán de vida, color y buen olor, un espacio que suele estar un tanto abandonado a la decoración, sino que tendrás tus hierbas aromáticas listas y frescas siempre que las necesites. Es muy sencillo y queda así de bien:

IMG_20140730_112310

Yo he utilizado estas macetas de Ikea con sistema de drenaje, que incorporan una especie de rejilla al fondo para dejar pasar el agua y evitar que se encharque la planta.  Aunque también puedes poner piedras pequeñitas en el fondo o utilizar macetas con un agujerito en el medio. Esta última opción yo la descartaría, porque las tengo colgadas de la pared y se mojaría la encimera. Me he detenido en este punto porque el riego es muy importante para que no se mueran tus plantas. Nunca deben estar encharcadas, ni tampoco secas. Así que, antes de regar debes tocar la tierra para saber que necesitan en ese momento tus plantas. Dependerá del tamaño, de la luz y el calor que reciban.

20140730_115532

PRECAUCIÓN:

-Si la luz que reciben es insuficiente, lo notarás porque los tallos se hacen muy largos. Ahora es una época ideal, porque seguro que en verano tu cocina es más luminosa.

-Si la estás regando demasiado, la planta te avisará al ponerse sus tallos más blanditos.

-Es fundamental una correcta ventilación de la cocina.

-Para evitar plagas de pulgones y mosquitos, puedes añadir a un litro de agua un par de gotas de lavavajillas tipo fairy o mistol, y rociar tus plantas con esa mezcla de vez en cuando. Ya que después te comerás sus hojas, es completamente desaconsejable utilizar insecticidas químicos. Si los bichitos solo están presentes en algunas hojas, arráncalas y acabarás rápido con el problema, pues se reproducen rapidamente.

Las combinaciones de plantas aromáticas son infinitas. Mi preferida estéticamente es la guindilla, es tan perfecta que parece de plástico. Aunque tienes que tener en cuenta que plantas utilizas más en tu cocina. Lo ideal es que además de ser decorativo, sea lo más práctico posible.

20140804_092412(1)

Podéis dejarlas en la encimera, encima de alguna mesa, o colgarlas. Un par de taladros en la pared, y listo. Estos soportes también son de Ikea:

20140730_115916

Ahora, deja volar tu creatividad, pon tantas filas como desees, combínalas como prefieras y, ¡a disfrutarlas!

Si te ha gustado dale a “seguir” en mi página de facebook  https://www.facebook.com/blogvictoriamoradell

O sígueme en:

Instagram http://www.instagram.com/todovaasalirbien

Pinterest http://www.pinterest.com/victoriamoradel

Twitter @victoriamoradel

¡¡Muchas gracias!!!  ¡¡¡Hasta pronto!!!

 

 

El flúor estropea tus dientes

Si buscáis en los ingredientes de vuestra pasta de dientes, seguro que  encontrais Fluoruro de Sodio, Fluosilicato de Sodio y  Ácido Fluosilíceo, sustancias altamente tóxicas. ¿Por qué os cuento esto? Se ha demostrado que aplicar Flúor a los dientes, los hace más quebradizos. Aparentemente lucen sanos, pero el flúor se va “comiendo”  el interior de los dientes poco a poco, y tras 20 años de uso continuado estarán mucho más débiles.
Al comparar las estadísticas dentales de Estados Unidos y Uganda, se demostró que el 70% de los niños estadounidenses de 8 a 10 años tenían caries, mientras que el 100% de los niños ugandeses de 6-10 no tenían caries. Los niños de Uganda no tenían, porque no consumen tantas comidas acídicas, no toman agua con Flúor, tienen más calcio y fosfato en sus dietas, y menos dentistas que trabajen en sus dientes.

Pero esto no queda aquí, además el flúor es el causante de las manchas blancas o marrones que pueden aparecer en los dientes, y también el responsable de la destrucción del esmalte.

Os muestro algunas frases célebres:

“Jamás añadiríamos a propósito Arsénico o Plomo al agua, pero agregamos Flúor. La verdad es que el Flúor es más tóxico que el Plomo y sólo ligeramente menos tóxico que el Arsénico.”
– Dr. John Yiamouyianni, principal autoridad mundial sobre los efectos biológicos de fluoruro.

“El Flúor causa más muertes humanas por cáncer, y las causa más rápidamente, que cualquier otro químico.”
-Dean Burke, Instituro Nacional del Cáncer

Vida sana y natural